Quizá uno de los aspectos que nos puede frenar a la hora de poner en alquiler un inmueble, sea toda la gestión y todos los trámites que conlleva el proceso, desde poner el inmueble en alquiler propiamente, hasta encontrar un inquilino adecuado y por supuesto, estar pendiente de todas las gestiones e incidencias, una vez que hemos alquilado la vivienda. Además, uno de los temores más importante a lo largo del proceso de alquiler, es la posibilidad de que puedan surgir conflictos con el inquilino o lo que es peor, que deje de pagar la renta y nos encontremos con un verdadero problema, por eso, y aunque muchas veces podemos creer que gestionar una vivienda en alquiler es algo sencillo, es mejor acudir a profesionales que estén habituados a todos los procedimientos y todos los trámites que conlleva un alquiler para ganar en tranquilidad y en seguridad.
Principales ventajas de alquilar a través de una agencia inmobiliaria
Como decimos, alquilar un inmueble conlleva una gran cantidad de documentos y trámites que hay que hacer de una forma correcta y legal para no tener problemas en el futuro. Por eso, es importante poder contar con una empresa especializada que nos ayude con todo el papeleo y nos resuelva cualquier duda que podamos tener durante el proceso.
La agencia inmobiliaria realiza un proceso de selección riguroso, con el objetivo de poder encontrar un inquilino adecuado para evitar problemas de morosidad. Además, un inquilino de calidad siempre se decantará por buscar alquileres en empresas especializadas.
Del mismo modo en que el mercado determina el precio de venta de un inmueble, también influye a la hora de poner el precio de un alquiler. Nuestra agencia inmobiliaria nos ayudará a encontrar la máxima rentabilidad dentro de las características de nuestro inmueble para poner un precio adecuado que consiga que la vivienda se pueda alquilar lo antes posible.
Además del factor precio, el estado y la imagen del inmueble es otro aspecto fundamental por el que una vivienda se alquila en un menor espacio de tiempo. Una agencia inmobiliaria especializada, nos aconsejará para realizar pequeños cambios y reformas en el inmueble que le den un aspecto nuevo y atractivo para que podamos conseguir el objetivo en el menor espacio de tiempo.
Una de las cosas fundamentales para realizar un alquiler con garantías es redactar y firmar un contrato de alquiler. Si alquilamos a través de una agencia inmobiliaria contaremos con un especialista que nos ayude a decidir, no sólo qué tipo de alquiler y qué tipo de contrato resulta más beneficioso, sino que nos ayudará a redactar el contrato en el que se incluyan todos los acuerdos y cláusulas para que tanto el propietario como el inquilino, tengan claro sus derechos y obligaciones para evitar conflictos y problemas en el futuro.
Si no tienes tiempo de gestionar el alquiler de tu inmueble o simplemente no quieres ocuparte de nada durante el tiempo que esté alquilado, hay muchas agencias que ofrecen un trabajo post venta en el que realizan la gestión de las incidencias y las necesidades del inquilino para que el arrendatario cuente con una persona cada vez que tenga un problema y el propietario, por su parte, no tenga que preocuparse por nada.
Teniendo en cuenta todas estas ventajas, alquilar a través de una agencia inmobiliaria siempre resulta beneficioso para poder sacarle la mayor rentabilidad de la forma más segura posible y es mucho mejor que dejar un inmueble vacío.
En Finkas NG estamos especializados en alquiler de inmuebles y además de encontrarte el inquilino perfecto, te ayudaremos a gestionar todo el proceso de alquiler para que no tengas que preocuparte por nada, además contamos con diferentes servicios a tu disposición para que puedas elegir el que mejor se adapte a tus necesidades. Consúltanos y empieza a sacarle la mayor rentabilidad a tu inmueble con todas las garantías.
Uno de los objetivos principales que tiene que tener en cuenta un propietario que se decide a poner a la venta su inmueble, es destacarse de la competencia y para ello, tiene que procurar que su inmueble sea lo suficientemente atractivo como para que alguien que esté buscando una nueva vivienda, pueda interesarse por él.
Una vez tomada la decisión de poner la vivienda a la venta, es el momento de empezar a pensar en prepararla y ponerla al día, tanto para el reportaje fotográfico como para las futuras visitas.
Estas son las claves para preparar un inmueble y vender más rápido:
Limpieza y orden
Aunque suene obvio, hay que realizar una limpieza profunda, sobre todo de la cocina y de los baños, podemos aprovechar el momento de la limpieza para ordenar todas las habitaciones, retirando cualquier objeto que no nos sirva (que dependiendo de si está en buenas condiciones o no, se podrá donar o tirar) y sobre todo retirar muebles pesados o viejos para dar mayor sensación de amplitud.
Mejorar la iluminación
Aunque lo ideal es que la visita se realice y en horas de luz, es importante que procuremos resaltar la luz natural lo mejor posible y en el caso de que no haya demasiada luz natural o la visita se realice en otro momento, hay que preparar una buena iluminación, con puntos de luz que cree en ambientes que transmitan confort y calidez.
Realizar reparaciones y pintar
Es imprescindible que reparemos todos aquellos desperfectos que haya y cambiar cualquier electrodoméstico u objeto que no funcione. Asimismo, para darle un aspecto completamente nuevo a la vivienda, lo mejor será darle una nueva capa de pintura, preferiblemente de un color neutro. Este paso debería ser de los primeros para luego realizar la limpieza completa y empezar a ordenar.
Decoración neutra y despersonalizada
Como es lógico, la decoración de nuestro hogar está a nuestro gusto, por eso es mejor apostar por actualizar el inmueble y retirar todos nuestros objetos personales, ya que el objetivo es conseguir que cualquier persona que vea o visite nuestra vivienda pueda sentir que puede convertir ese espacio en suyo.
Todos estos pasos previos antes de poner el inmueble a la venta van enfocados a armonizar los espacios de la vivienda, resaltando lo mejor del inmueble y minimizando los puntos débiles, pero el tiempo y el dinero que invirtamos en este proceso no tiene que verse como un gasto, sino como una inversión, ya que prepararemos nuestra vivienda de forma que va a llegar a muchos más compradores y por lo tanto, se van a multiplicar las posibilidades de venta, teniendo en cuenta que la mayoría de las personas que busca una casa para entrar directamente a vivir.
El día de la visita
El mismo día de la visita se pueden tener en cuenta otros aspectos adicionales para conseguir nuestro objetivo, como por ejemplo, aumentar la sensación de confort. Tenemos que haber ventilado nuestra vivienda pero hay que procurar mantener una temperatura agradable durante la visita y que no haya ni ruidos ni molestias, en el caso de que tengamos mascotas, hay que intentar que no estén presentes durante la visita y colocar un ambientador o flores frescas para neutralizar los olores.
También es muy importante que puedas tener fotocopias de los planos de la vivienda para dársela al comprador y que tenga la información de la superficie y además contribuya a que tengan más en cuenta nuestra vivienda.
A veces resulta complicado ser objetivos a la hora de sacar los puntos fuertes de nuestro hogar, por eso, también es recomendable acudir a algún experto inmobiliario que nos pueda dar asesoramiento y que además también se encargará de filtrar a los compradores y de atender llamadas y visitas, con lo que podremos ahorrarnos tiempo y beneficiarnos de la experiencia y las técnicas de negociación del asesor inmobiliario.
En Finkas NG somos expertos en nuestra área de actuación y tenemos una dilatada experiencia en lo que quieren y necesitan los compradores, por eso te acompañamos durante todo el proceso y te asesoramos para preparar tu inmueble, eso unido a nuestro trato personalizado para la promoción de tu vivienda, conseguirá que puedas vender tu propiedad más rápido.
La venta de una vivienda es una operación bastante importante que requiere de cierta experiencia y ciertos conocimientos para poder conseguir el objetivo en un espacio corto de tiempo y con la mayor rentabilidad. Una de las cosas más importantes que tiene que tener en cuenta el vendedor, es que a pesar de que la venta reporta beneficios, también hay que tener en cuenta ciertos gastos, incluidos impuestos.
Estos son los gastos principales a los que tiene que hacer frente el vendedor de un inmueble.
Es un documento donde aparece la titularidad del inmueble y si este tiene cargas. Normalmente, lo suele solicitar el comprador pero tan solo cuesta unos 9€ y conviene que el vendedor revise todos los datos.
Desde el 2013 tanto para vender como para alquilar un inmueble es obligatorio presentar el certificado de eficiencia energética, un documento donde aparece el gasto energético del inmueble y cuyo precio depende de la empresa contratada y del tipo de inmueble aunque suele estar entre los 80€ y los 150€.
Se trata de un documento que certifica que la vivienda cumple con todas las condiciones de higiene, solidez y salubridad necesarias para ser habitada, en el caso de la Comunidad Valenciana no es obligatorio, sin embargo, hay que solicitar la licencia de segunda ocupación.
Aunque la hipoteca esté pagada hay que realizar su cancelación en el registro y los gastos dependerán de si gestionamos los trámites nosotros mismos o lo realizamos con una gestoría independiente o con la propia gestoría del banco.
Son los gastos que se derivan de la escritura pública, y en un principio, el vendedor tiene que hacerse cargo de esos costes y el comprador asume los de la primera copia y las sucesivas, aunque en muchas ocasiones, se negocia este gasto.
Si hemos contratado los servicios de una agencia inmobiliaria para realizar la venta de nuestro inmueble, tendremos que contar con el gasto de la comisión, que oscila entre 3% y el 7% sobre el precio de venta, dependiendo de la agencia contratada y del tipo de inmueble.
Los impuestos que se pagan en la venta de un inmueble más, quizás sea de las cosas más importantes a tener en cuenta, en concreto al vendedor tiene que pagar el IBI, el IRPF y la plusvalía municipal.
Es un impuesto anual y municipal y tiene que pagarlo la persona que aparece como propietaria con fecha 1 de enero. En muchas ocasiones, se negocia el pago de este impuesto entre el comprador y el vendedor y en ese caso, cada uno abona la parte proporcional de los meses en los que va a ser propietario.
Al año siguiente de la venta del inmueble hay que declarar esta operación en la declaración de la renta. Sin embargo, el IRPF solo se abonará en el caso de que se haya obtenido una ganancia patrimonial, es decir, que el valor de adquisición menos el valor de transmisión salga positivo. En ese caso, el IVA se tendrá que liquidar en función de la ganancia obtenida:
No obstante, es interesante conocer las exenciones al IRPF y comprobar si podemos acogernos.
La plusvalía municipal es el nombre que se le da al Impuesto sobre el Incremento del Valor de los Terrenos de Naturaleza Urbana. Y tal y como su nombre indica, grava el incremento del valor de los terrenos durante los años que lo hemos tenido en propiedad. Al tratarse de un impuesto municipal, dependerá de donde esté ubicado el inmueble, no obstante, hay que tener en cuenta para su cálculo estos factores: el valor catastral del inmueble, los años en los que hemos sido propietarios del mismo y el coeficiente y el porcentaje de tributo establecido por el Ayuntamiento.
En Finkas KG te ayudamos durante todo el proceso de venta de tu inmueble, desde el principio y hasta el final, asesorándote para que puedas completar la transacción con todas las garantías.